La Psicomotricidad como “disciplina muy compleja y de bordes…”1 se encuentra atravesada por distintos discursos que nos confrontan a plantearnos interrogantes sobre nuestra práctica profesional. Siendo parte de nuestra ética, exponernos a la reflexión acerca de los desafíos que en el ejercicio del rol actualmente se presentan como problemas, obligándonos a un constante desarrollo creativo y teórico para seguir pensando nuestra función y sus posibles efectos. Es por esta razón que gran parte de los textos publicados en “CUERPO Psm” así lo reflejan; atravesamiento discursivo que conforman y colaboran en la constitución de nuestra identidad profesional que tiene lugar desde la alteridad 2, desde la mirada del otro que me objetiva, que me convierte en espectáculo 3.
Otro aspecto importante también a tener en cuenta es que nuestro país continúa socialmente fragmentado; sus antagonismos tan singulares repercuten en la realidad de nuestra práctica.
Los Psicomotricistas realizamos tareas íntimamente ligadas a cuestiones sociales, en el marco de una marginalidad creciente y agudizada pobreza, acrecentada notablemente en la década de los 90 por los efectos de las políticas mezquinas que determinan el padecimiento de sujetos empobrecidos y plagados de carencias; con cuestiones vinculadas a la ley, la justicia, y sus instituciones, con sus déficit e intrincadas estrategias que tienen enorme consecuencias sobre la vida de la sociedad en su conjunto.
Temas sobre los que la Psicomotricidad se interroga (con su mirada puesta en el cuerpo y en su padecimiento) siendo campos que no pueden estar ausentes ni ajenos en nuestra reflexión y escritura. Encontrarnos a partir de las palabras, de las miradas, de los gestos, de las intenciones o en todo caso desencontramos, pero con un sentir en común donde lo importante sea seguir construyendo el cuerpo disciplinario con nuevas y originales herramientas. Objetivo que pretendemos llevar a cabo con un sentido integracionista, poniendo el acento en la comunicación, para decir algo y para escucharnos, nos interesa eso que el otro nos quiere decir. Ponemos en consideración nuestras ideas dando lugar también a lo que piensa el otro.
Creemos que es necesario seguir generando espacios de debates teóricos, técnicos, de investigación y de discusión sobre la Ley del ejercicio profesional; promoviendo la participación, ya que ser partícipes es involucrarse, comprometerse en una tarea que nos compete a todos.
Es desde este lugar que pensamos a la psicomotricidad, en este espacio de escritura, como posibilidad de instaurar una pausa, dando lugar a las manifestaciones del cuerpo y de la cultura, produciendo sentidos, construyendo lenguaje. En definitiva, habilitar un espacio para seguir pensando la práctica y la teoría de la psicomotricidad.
Equipo de redacción.
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